Trabajo Para Vivir Feliz

A la hora de hablar del trabajo y de la felicidad, una de las preguntas que nos hacemos a lo largo de nuestra vida es la siguiente: ¿vivimos para trabajar o trabajamos para vivir? En el primer supuesto se supone que nuestra vida se compone sólo de trabajo y de crecer profesionalmente. Mientras, el segundo indica que dedicamos al trabajo las horas justas para ganarnos un sueldo digno que nos sirva para hacer otras cosas que consideramos más importantes. Sin embargo, ambos conceptos se confunden en varias ocasiones.

También podría existir una tercera vía en la que no tienes por qué elegir un camino u otro. Una vía en la que el trabajo que encontremos nos motive todo lo posible y nos llene, aunque no tenga nada que ver con el trabajo que hayamos soñado.

¿Y eso cómo se consigue?

Es muy fácil hablar o escribir con frases hechas o con ideas preconcebidas, pero lo cierto es que muchas son las personas que lo han logrado. Son felices con el trabajo que tienen porque han conseguido que el mismo sea de su agrado y les motive e incluso les apasione.

Vivo feliz con el trabajo

Hemos estudiado algo con mucha ilusión, nos hemos preparado en un oficio que nos encanta pero no hay manera de encontrar algo que nos encaje; otras veces hemos encontrado el trabajo pero el ambiente laboral no nos gusta. ¿Cómo lograr ser feliz en nuestro ambiente laboral? Los expertos y los psicólogos dicen que el verdadero camino es mirar al frente y perseverar, tener la vista fija en un objetivo y pensar cada día en él.

  • Probar y probar una y otra vez sin miedo a equivocarnos. ¿Quién dijo que tu trabajo era aquél que te aconsejaron otros o ése que te obligaron a estudiar? Para cambiar de rumbo es necesario salirse del mismo y equivocarse una y otra vez.
  • Quien tiene una idea, tiene un tesoro. Muchos son los eslóganes que oímos hoy en día sobre el autotrabajo, cómo montar una empresa o ser emprendedor. Miras a tu alrededor y cada día surgen más personas pensando, ideando, imaginando. Soñando, en definitiva. Si tienes una idea, tienes un tesoro. La pregunta es, ¿quieres ponerla en práctica?
  • Un granito de arena. Aunque tu trabajo no sea el más divertido del mundo, lo importante es saber que lo haces del mejor modo posible. Ser consciente de lo que aportamos a nuestra empresa nos da una nueva visión de futuro. Y eso nos dará mucha experiencia de cara a otros muchos trabajos.
  • Haz partícipes. Tus compañeros son parte importante de tu día a día. El modo en que hables de tu trabajo repercutirá en tu rendimiento. Las conversaciones con ellos pueden ser constructivas o destructivas. Si de nuestra boca sólo sale un halo de energía negativa, dicha negatividad será una de las notas del ambiente laboral que nos rodea.
  • Mejor con optimismo. Hay dos opciones. Salir de casa con alguna ilusión, ir de camino al trabajo pensando que el día será fructífero y positivo, escuchar música e ir al trabajo tarareando una canción, o maldecir el tráfico diario, las facturas que nos llegan o el poco sueldo con el que contamos a primeros de mes. No se trata de mentirnos a nosotros mismos, pero sí de ver siempre el lado positivo de las cosas. Muchas veces nos ponemos excusas para no ser felices. De cómo guiemos nuestros pensamientos dependerá cómo nos acostemos por la noche y nos levantemos por la mañana.
  • Un minuto para tus sueños. Y cuando tengas todas estas cosas fijadas en tu mente, dedica un tiempo para pensar en tus futuros proyectos profesionales, en visualizar tus sueños. Cree y piensa que tu vida y tu trabajo pueden cambiar. Sé consciente de ello. Puede empezar por una idea que surge y que apuntas al azar, por una imagen, por un libro, un anuncio. Algo en tu vida está empezando a moverse, algo que ni siquiera eras capaz de concebir cuando lo soñabas. Solo tienes que ser consciente.

¿Vivir o supervivir?

Todos conocemos a personas que disfrutan de cada cosa que hacen como un niño disfruta haciendo volar una cometa. Otras, por el contrario, se dedican a levantarse, salen encorsetados al trabajo y vuelven a casa con la sensación de que la vida va pasando hora tras hora sin hacer nada importante. El tiempo no se debería tirar a la basura, es fundamental aprovecharlo, aunque sólo sea una hora al día. Una hora para pensar en aquellas cosas que no podemos hacer por falta de tiempo.

El trabajo y la felicidadPara ello sólo se necesita un lápiz y un papel, un ordenador o un iPad. No le culpes a la falta de tiempo de tu no acción. En el tren, camino a casa en el coche, por la noche en lugar de ver ese programa de la tele que nada te aporta. ¿Por qué no emplear una hora al día para pensar qué te gustaría hacer para cambiar tu vida profesional? 365 horas al año son muchas horas para pensar. Si sueñas con escribir una novela, con montar una empresa diferente, con inventar algo, con escribir una canción o con pintar un cuadro, busca información, lee todo lo que salga sobre emprendedores, cómprate libros sobre lo que te interesa estar informado. Seguro que si lo haces serás mucho más feliz al final de tu día a día y, sobre todo, tendrás una ilusión nueva en tu trabajo. ¡Qué importante es vivir sin pensar que no lo hiciste porque no lo intentaste!

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