Las Claves Para Combatir La Gripe

Fiebre alta, dolor muscular y cansancio generalizado son los síntomas habituales del virus de la gripe. Escapar de ella durante el otoño y el invierno es difícil, pero no del todo imposible. Y, si no consigues despistarla, puedes intentar que sus síntomas sean lo más llevaderos posible. Te contamos lo que es verdad y lo que es un mito sobre la gripe.

La gripe no es un resfriado más intenso

VERDADERO. Se presenta en forma de epidemia.

Es cierto que los resfriados y la gripe son provocados por virus, pero esta última suele aparecer en determinadas épocas del año en las que surgen múltiples casos en un mismo tiempo a la vez. Pero los resfriados aparecen en cualquier estación y sin afectar a gran parte de la población a la vez.

FALSO. Los síntomas son los mismos que en un resfriado.

En el inicio de la gripe los síntomas se presentan bruscamente. De repente, la persona está con malestar general, cansancio y dolores musculares fuertes, y muy probablemente con fiebre elevada. No ocurre lo mismo con los resfriados. Sus síntomas aparecen de forma mucho más lenta y paulatina y no son tan incapacitantes ni suelen provocar fiebre.

Los antibióticos no son la solución para la gripe

Remedios contra la gripeTanto la gripe como los catarros están provocados por virus, no por bacterias. Por tanto, no tomes antibióticos. Este tipo de fármacos son eficaces en caso de que las infecciones sean bacterianas, no víricas.

Aliviar los síntomas de la gripe es posible

Aunque no existe un medicamento que cure la gripe, sí puedes tomar ciertos fármacos para aliviar los síntomas. En caso de dolor o fiebre, el paracetamol es eficaz. Y, si no respiras bien, puedes utilizar un descongestionante nasal, aunque no más de tres días.

VERDADERO. El dolor de garganta es más común en los resfriados.

Aunque la gripe a veces provoca dolor de garganta, es un síntoma más propio del resfriado común. Lo mismo ocurre con otras molestias como la secreción nasal abundante y los estornudos.

FALSO. Requiere de pruebas médicas para su diagnóstico.

Entre noviembre y abril es fácil, se pueden diagnosticar los casos de gripe basándose en los síntomas que presenta el paciente y sin hacer ningún tipo de prueba. Además, este virus no se refleja en una analítica. El médico puede solicitar pruebas, pero sólo en caso de sospechar que los síntomas se deban a otras infecciones (neumonía, bronquitis aguda).

VERDADERO. Se cura sin necesidad de fármacos.

La gripe se resuelve por sí misma con o sin tratamiento. Normalmente, a los 7 ó 10 días desde el inicio de los síntomas (a lo sumo 2 semanas), el paciente está totalmente recuperado.

La importancia de una buena prevención

FALSO. Si te vacunas una vez contra la gripe, ya eres inmune.

Los virus causantes de esta infección cambian cada año, y con ellos lo hace también la formulación de la vacuna. Por eso, los grupos de riesgo (mayores de 60 años, personas con enfermedades pulmonares o trastornos crónicos cardiovasculares, hepáticos, renales, profesionales sanitarios), no deberían saltarse su cita anual con ella. La vacuna reduce el riesgo de contraer la enfermedad o, en caso de sufrirla, los síntomas y la duración de la infección suelen ser más leves.

VERDADERO. Lavarse las manos lo previene.

Es el método de prevención más eficaz que hay contra la gripe. Después de dar la mano a alguien enfermo, es necesario lavarse bien con agua y jabón insistiendo entre las uñas para evitar que el virus quede en ellas, nos ataque o contagiemos a otros.

¿Y si la gripe acaba complicándose?

FALSO. Las gripes siempre se curan sin consecuencias. Si tras dos semanas el paciente continúa con síntomas, se habla, erróneamente, de una gripe que no se ha curado bien. Pero en realidad lo que ocurre es que han aparecido complicaciones (como una neumonía), y no una mala curación.

VERDADERO. Los catarros banales pueden complicarse.

Es raro que un catarro se complique (es más frecuente que lo haga la gripe). Pero hay que tener en cuenta que las personas que sufren enfermedades pulmonares de base, como el asma, son más propensas. En estos casos, ante cualquier síntoma respiratorio hay que consultar con el médico.

Remedios para la gripe que te aliviarán

Beber agua es fundamental. Infusiones, caldos, zumos, agua, da igual, lo importante es mantenerse hidratado durante la convalecencia. Así, se lo pones más fácil a tus defensas.

El reposo mejora. Si puedes, quédate en casa unos días, reducirás el riesgo de que el virus se propague y ayudarás a tu organismo a recuperarse antes y mejor.

Los vahos nasales contra la congestión. Mezcla y calienta en un recipiente agua y unas gotas de eucalipto, y ponte a respirar el vaho durante un rato. Notarás mejoría.

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