Guía Para Aliviar El Dolor De Cabeza

El dolor de cabeza es una de las molestias más comunes en la población. Para muchas personas suele ser algo momentáneo, pero para otras es crónico, con lo cual su calidad de vida es inferior. En este artículo intentaremos resumire qué es el dolor de cabeza y cómo puedes aliviarlo.

En primer lugar, ¿sabías que la cefalea es uno de los principales motivos de consulta en Atención Primaria y supone un 25% en los servicios de Neurología? Y es que, ¿quién no ha tenido un dolor de cabeza en algún momento de su vida, aunque haya sido leve? Aun así, son muchas las personas que lo sufren de forma recurrente, les resta calidad de vida y, a pesar de ello, no acuden al médico. Un error porque, aunque hay diferentes tipos, si algo tienen en común todos ellos es que requieren diagnóstico y tratamiento.

Cada dolor es único. Cuando se habla de cefaleas, es importante entender que ningún paciente es igual a otro y que no todo el mundo responde igual a los tratamientos. Acudir a un especialista cualificado y darle información precisa sobre el tipo de dolor, dónde se localiza, si se acompaña de más sin tomas, es clave para mejorar.

Pero todos pueden tratarse. Una de las claves para empezar a enfrentarse con éxito al dolor de cabeza es saber, en tu caso, qué lo desencadena y por qué. Y es que en tu mano, y también en la de tu médico, hay distintas opciones para controlarlo y no simplemente acostumbrarse a él.

UN DOLOR MUY FEMENINO

Guía para aliviar el dolor de cabezaEl 90% de la población ha tenido un episodio de cefalea o dolor de cabeza alguna vez en su vida. Una persona de cada 7 sufre migraña y una de cada veinte cefalea crónica diaria o casi diaria. Además, es un trastorno “muy femenino'”: las mujeres son tres veces más propensas a sufrir migrañas que los hombres (las padecen un 15-20% de mujeres frente a un 5% de hombres). Y, si nos fijamos en la franja de edad que más afecta, es entre los 25 y los 55 años cuando hay más casos (justo cuando hay mas responsabilidades familiares y laborales).

Llevar tu propio diario del dolor es muy útil. Elaborar un registro completo de los días que tienes cefalea te servirá de gran ayuda para lograr identificar qué tipo de dolor de cabeza sufres y, sobre todo, si hay algo que te lo desencadene y así poder ponerle freno.

Además, es una información muy útil y necesaria para que, al acudir al médico, pueda establecer un diagnóstico correcto y el tratamiento más adecuado. En tu propio diario de! dolor de cabeza debe aparecer lo siguiente:

  • Qué día se ha producido la cefalea o dolor de cabeza y si ha coincidido con el periodo menstrual.
  • A qué hora han empezado los síntomas y cuánto han durado aproximadamente.
  • Cómo ha sido el tipo de dolor de dolor de cabeza.
  • En qué parte de la cabeza lo has notado (sienes, nuca…).
  • La medicación que tomaste. ¿Te hizo efecto? ¿Habías dormido bien esa noche? ¿Estabas nerviosa cuando se inició la cefalea?
  • ¿Ocurrió después de un esfuerzo físico?

Los tres tipos de dolor de cabeza más habituales

Saber qué te ocurre es el primer paso para mejorar. Y es que, sin esa información, difícilmente el médico puede establecer un correcto diagnóstico y tratamiento. Es cierto que cefaleas hay muchas; se calcula que existen más de cuarenta tipos distintos. Sin embargo, las primarias (a diferencia de las secundarias, no hay ninguna enfermedad detrás que las provoque), son las más frecuentes. De hecho, suponen el 30% de las cefaleas, y dentro de las cefaleas primarias, la migraña, la cefalea tensional y la cefalea en racimos son las más comunes.

Migraña

¿No soportas la luz ni el ruido y tienes que estirarte en la cama?

La Organización Mundial de la Salud considera la migraña (también conocida popularmente como jaqueca), como la séptima enfermedad más incapacitante que existe. Y es que, cuando sufres una crisis fuerte de migraña, tu cabeza no te permite pensar, programar, hacer tus actividades cotidianas, organizarte… Puedes estar incluso hasta tres días en los que sientes que no eres tú. Y lo peor es que sólo lo sabe el que lo vive y su entorno familiar más cercano, ya que no hay ningún signo externo.

¿Por qué se produce?

A pesar del intenso dolor de cabeza que produce, este tipo de cefalea no se debe a ningún daño en el cerebro, sino a que éste responde de forma exagerada a estímulos tan normales como la luz solar. La facilidad con la que el cerebro se estimula se llama “umbral de excitabilidad”, y en el caso de los afectados este umbral es más bajo, es decir, que con cualquier pequeño estímulo se puede activar el sistema del dolor y generar un ataque de migraña.

¿Cómo es la molestia?

En la mitad de los casos, el dolor se localiza en un lado de la cabeza, aunque hay quien lo nota en la frente, alrededor del ojo o en la sien. La sensación es de latido intenso y empeora con la actividad. Hay quien incluso no soporta tampoco la luz ni el ruido, por eso no encuentran otra opción que estirarse en la cama, a oscuras y en silencio, hasta que el dolor remite. Por si fuera poco, la crisis de migraña también puede ir acompañada de náuseas y vomitos. Suelen durar entre 4 y 72 horas.

Tratarla de forma efectiva

Aliviar el dolor de cabezaCuando empieza el dolor, lo mejor es intentar identificar el desencadenante de la crisis (por ejemplo, una situación de nervios, estrés, ansiedad o incluso algún alimento concreto).

Una vez identificado, lo lógico es intentar ponerle remedio para procurar que las crisis no se repitan.

Hay fármacos para aliviar la intensidad del dolor (desde analgésicos triptanes), y tratamientos preventivos si se dan más de dos crisis al mes o son muy intensas. Eso sí, deben tomarse bajo control médico.

Durante la crisis, el reposo en silencio y con poca luz y aplicar paños fríos sobre la zona afectada ayuda a aliviar el dolor. Si sueles sufrir migrañas, llevar unos hábitos sanos y unas rutinas contribuye a controlar ciertos factores desencadenantes.

¿Por qué muchas están sin diagnosticar?

Son muchos los que sufren migraña y no van nunca al médico. ¿Los motivos? Algunos no la consideran una enfermedad porque están acostumbrados a ver casos en su familia. Otros no saben que hay buenos tratamientos.

A veces los ataques son puntuales y no se les da importancia. También ocurre que en las primeras visitas no se da con el tratamiento idóneo y la persona no vuelve al médico.

¿Qué tipo de migraña tienes tú?

Existen varios tipos de migraña según la frecuencia con que la sufres, o si va precedida o no de aura.

En la migraña con aura, el dolor de cabeza va precedido de ciertas alteraciones visuales conocidas como “aura”. Puedes ver pequeños destellos durante un buen rato (entre 15 minutos y media hora) que no puedes controlar por más que parpadees o fuerces la vista. Normalmente, cuando desaparecen los destellos llegan las náuseas y el dolor. En la migraña sin aura el dolor de cabeza aparece directamente.

Crónica, menstrual.

Dentro de la migraña, tanto con aura como sin aura, también se establece una diferencia según el número de crisis que puedes tener al mes. Así, por ejemplo, es de 15 días al mes, o menstrual cuando se asocia al ciclo hormonal de la mujer. Por eso es clave que lleves un diario apuntando los días que la padeces. Eso permitirá al médico optar por el tratamiento más idoneo.

Cefalea de tensión

Es el tipo de cefalea o dolor de cabeza más frecuente. De hecho, a pesar de que no hay cifras exactas, se cree que hasta un 73% de la población la sufre, aunque sea puntualmente.

Así es el dolor

Se trata de una molestia opresiva, comparable a la de tener una cinta que te aprieta alrededor de la cabeza.

El dolor de cabeza abarca más o menos todo el cráneo, aunque suele notarse más en la frente o en la parte de arriba o posterior de la cabeza. Más que dolor intenso, es una sensación de peso que no te impide (aunque sí dificulta) seguir con tus tareas diarias. Eso sí, aunque no empeora con la actividad física, sí lo hace a medida que va pasando el día. Dura unas 4 horas o más. Es el tipo de cefalea más frecuente. De hecho, a pesar de que no hay cifras exactas, se cree que hasta un 73% de la población la sufre aunque sea puntualmente.

Sus síntomas

Una mayor sensibilidad a la luz o al ruido, pero no de ambas cosas (esto solo ocurre con la migraña). También puede haber dolor o molestia al palpar algunos putos en la cabeza o el cuello, así como mareo, cansancio, dificultad de concentración y problemas para dormir. No provoca ni nauseas ni vómitos.

Qué hay detrás

Guía del dolor de cabezaNo se sabe exactamente la causa, pero se cree que mantener contraída la musculatura de la zona del cuello podría ser el principal detonante, ya que la zona cráneo-cervical no recibe el aporte de sangre necesario, con lo que no llega suficiente oxígeno al cerebro y las contracturas en esta zona están muy relacionadas tanto con las malas posturas como con el estrés.

Otra posible causa es la predisposición genética. También hay quien tiene una mayor sensibilidad al dolor, como en el caso de la migraña, y por ejemplo ante una situación de estrés enseguida siente dolor de cabeza.

Mucho más leve que una migraña

Cuando se trata de una cefalea de tensión que aparece de forma puntual, el dolor de cabeza no te impide llevar una vida normal, como ocurre en el caso de la migraña.

Es en la cefalea tensional crónica donde el dolor acaba siendo muy molesto, pero más por su persistencia que por su intensidad. En estos casos los analgésicos no suelen ser muy útiles. Lo aconsejable es ir al médico para que considere el tratamiento a seguir y, sobre todo, para identificar la causa de la tensión para reducir el estrés.

Cómo puedes aliviar la cefalea tensional

  • Sin fármacos: en este tipo de dolor de cabeza, en el que los nervios y las contracturas musculares tienen tanto que ver, son especialmente eficaces las técnicas de biofeedback (para controlar la tensión muscular), las de relajación, la fisioterapia o la acupuntura. De esta manera se logra mantener el estrés y la tensión muscular a raya.
  • Con fármacos: existen una serie de medicamentos indicados tanto para el tratamiento de las crisis en sí como para prevenirlas (relajantes musculares o antiinflamatorios, por ejemplo). Siempre debe ser el especialista quien prescriba la mejor opción de esta clase de dolor de cabeza.

Cefalea en racimos

¿Sientes un dolor intensísimo alrededor de un ojo? Es uno de los dolores de cabeza más atroces que existen. Tanto es así que se lo ha denominado como la cefalea “suicida” por su intensidad.

Un dolor muy fuerte

La cefalea en racimos, un tipo de dolor de cabezaSuele darse alrededor del ojo o la sien. No dura mucho, entre 15 minutos y 3 horas, pero es realmente muy intenso. Suele ir acompañado de síntomas como lagrimeo, goteo nasal, inflamación del párpado y enrojecimiento. Además, genera mucha intranquilidad, necesidad de moverse e incluso agresividad.

Suele aparecer por primera vez a los 30 años y la sufren sobre todo hombres. Un 10-20% de los afectados la padece de forma crónica.

Por qué ocurre

Pruebas realizadas con técnicas de neuroimagen revelan que el origen de esta cefalea o dolor de cabeza podría estar en una disfunción del hipotálamo. Se sabe también que, por ejemplo, tomar alcohol o dormir mal puede desencadenar una migraña en racimo, y que fumar incrementa considerablemente la sensación de dolor.

Así se trata

Lógicamente, lo primero que debe hacerse es evitar los desencadenantes como el alcohol o el tabaco. Hay que tener en cuenta que, durante las crisis de dolores, lo mejor es no tumbarse, porque el dolor puede incrementarse. Por supuesto, hay tratamiento farmacológico (analgésicos y fármacos preventivos) que debe recetar el médico. También se ha demostrado que funcionan los tratamientos con radiofrecuencia o con estimuladores de los nervios occipitales colocados bajo la piel.

Cefaleas secundarias

En ocasiones, el dolor de cabeza puede ser un aviso de otra enfermedad. Es lo que se denomina cefalea secundaria y, aunque no son muy frecuentes (el 90% son primarias y sólo un 10% secundaria), pueden ser un síntoma de enfermedades más o menos graves: desde una infección o una sinusitis hasta una meningitis, un tumor o un ictus. Así que debes acudir enseguida al médico si notas lo siguiente:

  • El dolor de cabeza empieza de manera repentina y aguda, muy distinta a otros dolores de cabeza que hayas sufrido.
  • La cefalea viene acompañada de fiebre.
  • Hay dificultad para hablar, visión doble, desequilibrio.
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