Causas y Tratamiento Del Pie De Atleta

¿Sientes picor en los pies? ¿Los notas doloridos y te molestan todo el tiempo? Si tienes algunos de estos síntomas, es posible que padezcas una afección conocida como “pie de atleta“.

Normalmente no solemos ocuparnos demasiado de nuestros pies, aunque ellos están todo el día trabajando para nosotros: nos sostienen de pie, nos llevan a todos los sitios y se pasan el día luchando contra la gravedad. A veces, los pies pueden sufrir infecciones, como el pie de atleta, y ocasionarnos un problema que acaba afectando a todo el cuerpo.

El pie de atleta está causado por un hongo llamado “tinea pedis“, de ahí que esta infección se conozca también como “tiña del pie”. Este hongo es bastante común y muy contagioso si se dan las circunstancias adecuadas.

Cómo se contagia el pie de atleta

A las bacterias les encantan los lugares húmedos. Cuando la humedad se mantiene en algunos lugares del cuerpo, las bacterias tienen la oportunidad de reproducirse y crecer. Las bacterias siempre están en los sitios donde se reúne mucha gente, como las piscinas, las duchas del gimnasio, los vestuarios y otros lugares donde las personas tienden a llevar los pies descalzos.

Cuando los pies no están secos por completo, las bacterias encuentran la oportunidad ideal para crecer e infectar la piel. Las personas con heridas y abrasiones en la piel son un blanco fácil para el pie de atleta.

Síntomas habituales

Uno de los síntomas más habituales del pie de atleta es un intenso picor. También notarás descamación de la piel y erupciones y grietas debido a la sequedad de la piel. Además, puedes sentir algún tipo de dolor cuando te rascas.

El pie de atleta se localiza habitualmente en la parte inferior de los pies. Pero también se puede propagar a otras áreas del cuerpo. Si sospechas que puedes tener pie de atleta, es momento de que tomes medidas.

Tratamiento del pie de atleta

El pie de atleta, causas, síntomas y tratamientoSi alguna vez has tenido algún otro tipo de infección por hongos como la candidiasis, sabrás que las bacterias no se van a ir a la ligera. Ellas harán todo lo posible por quedarse en el lugar donde se sienten cómodas. Así que tendrás que tener paciencia y seguir algunos consejos que te pueden ayudar.

Lo primero y más importante es que mantengas tus pies limpios y secos. Utiliza zapatos transpirables que estén fabricados a partir de materias primas naturales y calcetines de algodón para reducir la humedad en el área. Si te sudan mucho los pies, puedes comprar algunos polvos que existen en el mercado para reducir la transpiración excesiva.

Los baños de agua con vinagre te pueden ayudar también, ya que el vinagre puede cambiar el pH de la zona y evitar que las bacterias crezcan.

Ahora que ya has controlado qué nuevas bacterias no puedan acercarse a tus pies, es el momento de deshacerse de las que quedan. En este caso te será de gran ayuda utilizar cremas, pastillas y sprays que contengan agentes antimicóticos, como el miconazol y el diflucan, con los que podrás deshacerte de la infección en unas cuantas sesiones. Deberás mantener estos tratamientos hasta que todos los signos de la infección hayan desaparecido por completo.

Cualquier persona puede tener pie de atleta en algún momento de la vida, por lo que siempre hay que extremar las precauciones. El secreto para mantener el hongo a distancia es mantener secos los pies y extremar las precauciones cuando estés en la piscina, en los vestuarios del gimnasio o en cualquier otro lugar donde las bacterias puedan encontrarse y causar la infección.

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