Ataques De Ansiedad: Síntomas, Causas, Tratamiento

En este artículo abordaremos varios aspectos relacionados con los ataques de ansiedad. Empezaremos hablando de sus síntomas y delimitaremos cuáles son sus causas. A continuación nos fijaremos en tu tratamiento, incluida la medicación. Por último, nos referiremos a una preocupante cuestión: los ataques de ansiedad en los niños.

Síntomas de un ataque de ansiedad

¿Sabías que los síntomas de un ataque de ansiedad se pueden parecer mucho a algunas dolencias físicas? Todos hemos sufrido ansiedad en algún momento de la vida. Durante la infancia, el colegio y sus exigencias han podido despertarnos nerviosismo y, en la edad adulta, los cambios en el trabajo pueden provocarnos ansiedad.

La ansiedad forma parte de la vida de las personas. Sentir preocupación es un sentimiento saludable que ayuda a ponernos en marcha y a buscar soluciones. Es la forma que tenemos para huir del peligro, para mantenernos a salvo, y en ese sentido resulta de mucha utilidad.

Sin embargo, hay ocasiones en las que la ansiedad juega en nuestra contra porque nos paraliza, inunda nuestra vida y nos impide desempeñar nuestras tareas. En situaciones normales que no representan ningún peligro real para nosotros, como acudir a una reunión, resolver problemas administrativos o enfrentarse a un examen, la ansiedad puede adueñarse de nosotros e impedir que funcionemos con normalidad. Ahí es cuando los ataques de ansiedad se hacen visibles y comienzan a suponer un problema real.

Los síntomas del ataque de ansiedad pueden manifestarse a través de evidencias físicas como, por ejemplo, la imposibilidad de conciliar el sueño y despertarse muchas veces por la noche. También puedes sentir un cansancio extremo que te impide realizar tus tareas, sufrir despistes y tener dificultades para concentrarte.

Es típico también de los ataques de ansiedad que el corazón vaya muy rápido. La ansiedad puede provocar que el corazón lata con mucha fuerza, como si estuvieras muy asustado o hubieras terminado una larga y dura carrera. La respiración es más rápida y más corta cada vez, lo que a su vez aumenta la tensión y el nerviosismo.

Síntomas de los ataques de ansiedadOtros síntomas habituales de un ataque de ansiedad son los dolores de cabeza, los temblores en las manos y la sensación de mareo y de pérdida de control.

Cuando el ataque de ansiedad alcanza su máximo esplendor aparece la hiperventilación, una sensación de pánico inaguantable en la que el cuerpo parece volverse más pesado. En algunos casos, puedes tener miedo a morir, aunque sepas que no hay ningún motivo externo ni real que lo provoque.

La duración de un episodio de ansiedad es variable: desde unos pocos segundos hasta casi una hora. Los ataques de ansiedad pueden suceder varias veces al día o sólo una vez. No hay un patrón fijo, sino que depende de cada caso en particular.

Los síntomas de un ataque de ansiedad pueden atemorizarte mucho, pero los puedes manejar con las herramientas adecuadas. Aunque en ocasiones puedas sentir un pánico irrefrenable, no hay motivo para que vivas con miedo. Hay ayuda disponible para ti.

Causas de los ataques de ansiedad

Experimentar ataques de ansiedad provoca aún más ansiedad, sobre todo cuando nuestro entorno no comprende bien qué es lo que sucede.

La sensación de ansiedad no tiene nada que ver con que no seas normal, pero puede alcanzar un punto en que interfiera con tus actividades cotidianas y te impida llevar una vida plena. Esto simplemente significa que es necesario hacer algo para solucionarlo, no que exista un problema insalvable dentro de ti.

Muchas personas no buscan ayuda para los ataques de ansiedad. Se sienten abrumadas y evitan por todos los medios hablar de ello debido al estigma que se asocia erróneamente con la ansiedad. Y es que solemos temer lo que no entendemos, y la ansiedad es una emoción que no todo el mundo sabe manejar.

De una forma sencilla, podemos definir la ansiedad como preocupación. Las personas con ansiedad sienten preocupación, pero se trata de una preocupación excesiva que les impide afrontar los problemas. Aunque hay personas con ansiedad que padecen problemas mentales, esto no significa que todo el mundo que sufre ataques de ansiedad tenga una enfermedad mental.

Causas de los ataques de ansiedadPodemos encontrar las causas de los ataques de ansiedad en la forma en la que reaccionamos ante determinadas situaciones. Se trata de una reacción exagerada, de una sobrecarga emocional que deriva en una ansiedad extrema. Los desencadenantes de los ataques de ansiedad son variados y dependen de cada persona, pero los más comunes son haber sufrido algún tipo de trauma o accidente, la presión financiera, los problemas de pareja, las rupturas sentimentales y la muerte de una persona cercana a nosotros.

Por lo general, cuando las personas experimentan este tipo de acontecimientos en la vida son capaces de lidiar con ellos, situarlos en la perspectiva adecuada y seguir adelante. Pero quienes sufren ansiedad se sentirán abrumados y cargarán con estas experiencias como si de un pesado fardo se tratara del que jamás se pudieran deshacer.

La necesidad de controlar todos y cada uno de los aspectos de la vida también puede desencadenar ataques de ansiedad. Vivir con el miedo de “qué pasaría si…” o “qué podrá suceder si hago…” nos puede llegar a paralizar.

Si analizamos fríamente la situación, nos daremos cuenta de que ese miedo se basa en algo que ni ha sucedido ni tiene por qué suceder. Tememos quedarnos sin trabajo, sin pareja, no poder pagar las facturas, enfermar, quedarnos sin amigos, perder a un ser querido, pero nada de ello ha pasado aún. Sin embargo, el miedo que sienten quienes padecen ataques de ansiedad es muy real. Tanto como si en verdad lo estuvieran viviendo.

Los ataques de ansiedad pueden paralizarte durante minutos, horas o días enteros. La clave para poder superarlos está en aprender a controlar lo que se puede controlar y dejar de preocuparse por situaciones que todavía no han sucedido. Esto te ayudará a ganar perspectiva y a enfrentarte racionalmente con tus miedos de modo que no tengan más remedio que desaparecer.

Tratamiento de los ataques de ansiedad

Si has buscado ayuda para manejar los ataques de ansiedad, seguro que has notado una gran mejoría. Independientemente de cuáles sean las causas que los provocan, el tratamiento de los ataques de ansiedad ayuda a romper un círculo del que parece difícil salir.

Como os comentábamos anteriormente, no hay una única causa que desencadene los ataques de ansiedad. Según los estudios realizados por los profesionales de la salud, la ansiedad puede aparecer por diversos motivos e incluso puede existir una predisposición individual a padecerla.

Los ataques de ansiedad pueden tener un origen hereditario y ser provocados por el estrés, aunque el estrés no sea extremo. Las señales que envía el cerebro cuando nos encontramos en una situación peligrosa o estresante son más fuertes en las personas predispuestas a sufrir un ataque de ansiedad que en quienes no los suelen padecer.

Tratamiento de los ataques de ansiedadLa principal razón por la que el tratamiento de los ataques de ansiedad es importante es porque éstos suelen empeorar a medida que se repiten. Aunque la relación no está clara todavía, parece que hay vínculos estrechos entre la ansiedad y la depresión, por lo que los ataques de ansiedad no tratados o que intentamos combatir nosotros mismos sin ayuda podrían derivar en un problema más grave. Además, la ansiedad puede conducirnos a evitar el contacto con los otros y también a ser el caldo de cultivo para algunas fobias, como la agorafobia y la fobia social.

Prueba técnicas de respiración

Aprender a respirar acompasadamente te puede ayudar controlar los ataques de ansiedad. Tu corazón recuperará su ritmo de bombeo habitual y te sentirás más tranquilo y relajado. Del mismo modo, enfocarte en pensamientos positivos mitigará los sentimientos catastrofistas que te pueden invadir cuando sufres ansiedad.

Tómate unos días libres

Alejarse del foco del problema y tomarse unos días libres para desconectar de todo puede ser un gran alivio. Reserva unos días sólo para ti y dedícate a actividades que te gusten y que te relajen. Al mantener tu mente ocupada, podrás pensar con mayor claridad y afrontar tus preocupaciones de manera realista y con optimismo.

La terapia psicológica te puede ayudar

Conocer cómo manejar la ansiedad te puede ayudar en un momento dado, pero si los ataques son cada vez más frecuentes y de mayor duración, es fundamental que consultes con un psicólogo. La solución pasa por someterse a terapia, hablar del tema, desmontar todos los miedos e inseguridades y modificar los hábitos y pensamientos que nos llevan a caer en la espiral de la ansiedad. Un psicólogo te ayudará a comprender y a manejar esas situaciones que te llevan al límite.

Recurre a la medicación si es necesario

En los casos más graves, tu médico puede prescribirte medicamentos para combatir la ansiedad. Para ello analizará tu caso y te recomendará aquellos fármacos que más te puedan ayudar. No cometas el error de medicarte por tu cuenta: el médico es el único que puede que puede hacerlo.

Si te has alejado de otras personas debido a los ataques de ansiedad, o has dejado de realizar cualquier actividad por ese motivo, o tu rendimiento en el trabajo ha descendido peligrosamente, es el momento de que te pongas manos a la obra y busques ayuda. Pronto notarás que vuelves a tener las riendas de tu vida y podrás superar los ataques de ansiedad.

Medicación para los ataques de ansiedad

Cuando los ataques de ansiedad son muy fuertes y recurrentes, algunos medicamentos pueden ayudarte a aliviar los síntomas. Hay millones de personas en el mundo luchando cada día contra la ansiedad y los temores que la acompañan.

A diferencia de la ansiedad normal que todos experimentamos al enfrentarnos a situaciones estresantes, los ataques de ansiedad pueden convertirse en un problema abrumador que sólo puede manejarse con ayuda de la medicina. Las buenas intenciones y las frases del tipo “cálmate”, “no le des importancia”, “no lo pienses más” y “relájate” sólo acrecientan la ansiedad y provocan frustración y sentimientos de fracaso en quien la padece.

Medicación para los ataques de ansiedadLos medicamentos alivian los síntomas de la ansiedad y pueden ayudar a combatir sus causas, ya que el paciente está en condiciones de analizar la situación desde una perspectiva más sosegada.

El tipo de ansiedad que requiere medicación es aquella que aparece continuamente y que se extiende a lo largo del tiempo sin importar lo que hagas para evitarlo. Sin el tratamiento adecuado, este tipo de ataques de ansiedad sólo empeorará.

Informa a tu médico si estás tomando otros fármacos

Los ataques de ansiedad pueden tener su origen en causas fisiológicas o psicológicas, pero también pueden estar asociados a algunos problemas de salud. Determinadas medicaciones producen ansiedad y ataques de pánico como efecto secundario, por lo que es muy importante que hables con tu médico sobre la posibilidad de cambiar de medicamento en el caso de que éste sea la causa de tus ataques de ansiedad. En algunos casos, los ataques de ansiedad desaparecen simplemente dejando de tomar la medicación que los provoca.

Sólo tu médico puede prescribirte la medicación que necesitas

Los principales medicamentos que se utilizan para combatir los ataques de ansiedad son los antidepresivos y los ansiolíticos. Sólo tu médico puede indicarte cuál es el que necesitas, y te prescribirá la dosis exacta para atajar tus problemas. Los síntomas remitirán poco a poco y en varias semanas notarás una mejoría importante. A partir de entonces, cuando sientas que has recuperado el control, es importante que acudas a un psicólogo para detectar cuál es la causa de tus ataques de ansiedad. Así podrás solucionar el problema de raíz.

Si has llegado al punto en el que te sientes incapaz de relajarte y de expulsar los miedos y tensiones de tu mente, debes acudir a tu médico. Él puede analizar tu caso y recetarte medicamentos que reduzcan tus niveles de ansiedad para que recuperes el autocontrol.

Los medicamentos te pueden ayudar a que los ataques de ansiedad dejen de invadir toda tu vida y de ser el centro de atención sobre el que se mueve todo. Poco a poco recuperarás la alegría y el control y podrás disfrutar de las cosas sin que interfieran los ataques de ansiedad.

Los ataques de ansiedad en los niños

Los niños padecen ataques de ansiedad con más frecuencia de lo que podemos suponer. A diferencia de los adultos, que pueden verbalizar lo que sienten y buscar ayuda para remediarlos, los niños no siempre pueden hacerlo. A menudo su ansiedad se queda sin tratar y son ellos mismos los que intentan hacerle frente con los recursos que tienen a su alcance. Por ello es necesario que los padres entiendan y aprendan a reconocer los síntomas de los ataques de ansiedad para procurar a sus hijos el tratamiento que necesiten.

Es importante saber que los ataques de ansiedad pueden manifestarse de muchas formas distintas. Los niños, al igual que los adultos, tienen lo que se denomina como “ansiedad normal”. Ésta se refiere a las preocupaciones cotidianas que pueden aparecer en un momento dado. Por ejemplo, un niño puede sentir ansiedad al cambiar de centro escolar, ante la separación de los padres o al experimentar la pérdida de un ser querido. Se trata de un sentimiento normal y saludable que ayuda a enfrentar las situaciones y puede aliviarse mucho con una buena dosis de cariño y tranquilidad.

La ansiedad comienza a ser grave cuando se extiende a todas las áreas de la vida del niño. El pequeño vive atemorizado, con miedo al entorno por una serie de preocupaciones basadas en miedos irracionales.

Ataques de ansiedad en los niñosLos ataques de ansiedad en los niños a menudo son el detonante de conductas disfuncionales y disruptivas tanto en el hogar como en el colegio o en otros lugares. Su comportamiento puede volverse beligerante, violento, desafiante y su humor puede cambiar de un momento para otro sin una causa aparente que lo justifique. Esto se debe a la dificultad que sienten para describir con palabras su ansiedad, que canalizan como pueden a través de este tipo de conductas.

Los síntomas físicos con los que un niño puede alertarnos de que padece ataques de ansiedad son los mismos que en los adultos: pueden quejarse de dolores de cabeza, de dolores de estómago, presentar dificultades para conciliar el sueño, despertarse muchas veces a lo largo de la noche, sufrir pesadillas…

Si los niños que tienen ataques de ansiedad no reciben la atención adecuada, es muy probable que los sigan sufriendo en la edad adulta. Pero también pueden experimentar otros problemas asociados, tales como la dificultad para hacer amistades y para manejar la presión social en la escuela, entre otros.

Por todo ello es fundamental que los ataques de ansiedad en los niños, una vez localizados, se traten con la mayor rapidez posible, ya que los niños carecen de la capacidad de racionalizar las situaciones tal y como lo haría un adulto. Los continuos ataques de ansiedad pueden hacerles sentir como si estuvieran en un callejón sin salida y producir todo tipo de somatizaciones.

La actuación de un adulto responsable puede atajar la ansiedad infantil rápidamente. Sentirse comprendidos, arropados y queridos es el primer paso para ayudarles a superar los ataques de ansiedad.

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